Cuando tres amigos hace tiempo que no se ven, lo mas lógico es que un cuarto muera y decida dibujar una X en una mapa para que los amigos se reúnan allí con él, pero en un recipiente de “cenizas”.

En esta obra, el autor Álvaro Ortiz (Zaragoza,1983), convierte (y transgrede) el término road movie y lo eleva a niveles insospechados en esta obra de la colección Sillón Orejero de Astiberri Ediciones.

Polly
“Polly y sus tres amigos harán un viaje en el que pondrán a prueba su amistad”


Dramatis Personae

POLLY

Adicta al café, responsable desde su niñez debido a los problemas de su madre con el alcohol, amante de la “serie B” y líder de la banda de Rock Café Monsters, trabaja (aunque es solo temporal, comenta) en un bar.

MOHO

Su apellido, problemas. Periodista musical, antiguo expulsado de todos los internados. Trapicheos. En el bar ve a Polly colgar el cartel del concierto de su grupo, los Café Monsters.

PITER

El narrador. Infancia normal, adicto a los dulces y la comida en general. Eso supondrá un problema. Pacificador y… ¿Enamorado de Polly? Trabaja en una residencia de ancianos. Heredará una casa por unos momentos. Tapa a Moho su foto sobre Polly en el concierto de los Café Monsters.

HÉCTOR

Se dirige (en una urna funeraria) junto a sus amigos a un lugar marcado con un X en un mapa. El inventor de todo este embrollo. Las Cenizas.

Estupenda narrativa

Estos serían los principales personajes de esta novela grafica en la que el autor nos sube a un coche y con unas ilustraciones (con colores apagados, tenues, melancólicos) nos embarca en un viaje a los principios que rigen las normas de la amistad.

Y no contento sólo con eso, con su historia el autor es capaz de moverse desde un cierto costumbrismo al thriller mas inquietante (con la introducción de personajes secundarios como Smirnov y Smirnov) y lo hace con pausa, mientras los kilómetros del coche avanzan.

destacada

Donde unas cervezas en un cementerio de barcos son el paisaje idóneo para confesarse.
Donde la larga lista de discusiones y reproches se finiquita.
Donde la sensualidad a orillas del mar hará acto de presencia.
Donde referencias a David Lynch o The Smiths nos saquen una sonrisa.
Donde la historia de la cremación sirva como hilo conductor (siendo un relato continuo en la obra y aportando un nivel, casi histórico) o el Frankenstein de Mary Shelley sirva, también, como excusa para hablar de los robos de cadáveres durante la época victoriana, mientras los kilómetros continúan pasando.

Cenizas, de Álvaro Ortiz

Bares de carretera. Oteles sin H.

Traficantes de droga estilo Country. Y por supuesto, un mono (de circo).

Álvaro Ortiz tardó en acabar esta obra año y medio, dentro de la Beca de AlhondigaBilbao y realizada en la Maison Des Autors de Angouleme. Astiberri edita aquí (2012) en España en un estupendo formato cartoné.

Aprovecho para recomendar también Murderabilia, otro estupendo comic editado (también) por Astiberri, con un acabado mas que notable, en una historia cercana al terror.

Desde Zaragoza.

MIAU.

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