Sinceramente, no sé cómo he dejado pasar tanto tiempo la lectura de esta obra. Quizá porque los árboles no me han dejado ver el bosque (hasta ahora) o porque la pila de cómics pendiente me miraba desafiante y me pedía a gritos que por favor no la dejara crecer más. La cuestión es que un buen amigo me amenazó seriamente con obligarme a leer “Virtual Hero” a punta de pistola si no me ponía con ello de una vez, porque me estaba perdiendo un título de la línea Vértigo muy personal que para algunos es un imprescindible.

Bromas aparte y, aprovechando que ECC Ediciones lo había reeditado en tomo muy bien presentado no hace mucho, me adentré por fin en él. Y por eso hoy voy a hablaros de capas, buenos guiones, trasuntos y homenajes varios al género de los superhéroes en una obra muy particular donde el amigo Kurt Busiek se hace acompañar del dibujante Brent Anderson y su de corte trazo clásico pero efectivo, sin olvidar el arte apabullante de Alex Ross como portadista y como diseñador de personajes, como veremos en los extras de esta, en mi opinión, muy recomendable edición.

El Resorte

Hablemos ya de “Vida en la gran ciudad“, que no es otra cosa sino el comienzo de este, podría decirse, nuevo universo nacido de la mente de Kurt Busiek. La cosa empieza francamente bien con una historia del superhéroe conocido como “El Samaritano”, una copia descarada de Superman (incluso trabaja en un periódico corrigiendo textos) y como su labor de salvador de la ciudad lo deja exhausto al cabo del día, aspirando a ser simplemente feliz.

Lo interesante es que luego la cosa mejora aún más con un par de historias en las que son los propios ciudadanos “normales” los que narran sus peripecias en Astro City, contándonos cómo es convivir día a día con metahumanos con capas y superpoderes, mutantes, semidioses e incluso seres sobrenaturales. Esto se refleja muy bien en la trama en la que una chica llamada Marta que vive en Shadow Hill, el barrio de los monstruos.

Samaritano

En este barrio, los vampiros, los fantasmas (espectacular la figura de “el ahorcado” que aparece en mitad de la calle) y otras criaturas de la noche son un peligro constante pero al mismo tiempo, de algún modo, cuidan del barrio. Aquí aparecen unos trasuntos de Los 4 fantásticos denominados “La Gran familia” y lo mejor de todo es que la historia nos la está contando Busiek desde el punto de vista de Marta.

O esa otra donde un misterioso anciano recopila a diario información sobre los superhéroes de esta gran urbe con fines oscuros y que luego se descubre que no es quien finge ser, cuando se cruza en su camino el justiciero urbano conocido como “El Figura“. Cómo veis, todo son una genialidades que dejan claro por qué Busiek es uno de los grandes del comic-book USA.

Hanged Man

Mi favorita sería aquella en la que aparece “El Resorte” (Jack-In-The-Box, en el original), una mezcla de Spider-Man y Daredevil que combate el crimen de las calles disfrazado de payaso (si no estuviese de por medio Alex Ross y sus impresionantes diseños esta idea sin duda quedaría ridícula al plasmarse pero aquí ocurre justo al contrario) que utiliza toda clase de artilugios, a cada cual más extraño. Por mor del destino, un ratero de poca monta descubre la identidad secreta del héroe y sus miedos, sus dudas y sus frustaciones se convertirán en el eje central de esta trama.

En resumidas cuentas, una obra diferente y rebosante de calidad con buenos guiones sobre superhéroes, magos y justicieros de la noche y un dibujante bastante cumplidor, a la cual debes acercarte sin prejuicios y, sobre todo, dispuesto a leer lo que el bueno de Busiek (tras muchísimos años leyendo y escribiendo sobre tipos en mallas con poderes y pijamas de colores con capa) tiene que contarnos sobre uno de los géneros más populares del cómic. Yo, si fuese tú, no me la perdería. Puede que te arrepientas de no haberla incluido antes a tu colección de cómics favoritos.

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