Zenith se serializó originalmente en la mítica revista 2000 AD, convirtiéndose en la gran carta de presentación de un desconocido Grant Morrison. ECC Ediciones recupera ahora esta obra a través de cuatro tomos en cartoné que saciará el ansia viva de todo aficionado al escritor escocés.

Tras finalizar la lectura de este tomo se nota la influencia del gran Alan Moore, y es que no hace falta más que leer Miracleman para darse cuenta de que el barbudo de Northampton estableció el camino a seguir con respecto al cómic de superhéroes.

El arte de Zenith

A pesar de que Zenith no es de lo mejor que ha escrito el amigo Morrison, su lectura proporciona un excelente rato de evasión donde no faltará la ya consabida deconstrucción de superhéroes junto a saltos en el tiempo y unos villanos nazis que quieren conquistar nuestro mundo.

Está claro que se trata de una obra que es hija directa de su tiempo, lo que sirvió a Morrison como campo de cultivo para poder desarrollar sus idas de olla, las cuales eclosionarían después de unos años en una de sus obras más recordadas: Los Invisibles.

Steve Yeowell

El encargado del apartado gráfico es Steve Yeowell, el cual todos recordaréis por ser el compañero de fatigas en Los Invisibles. En estas páginas desarrolla un estilo que sin ser del otro mundo, ya muestra detalles efectivos en su dibujo; sin lugar a dudas me quedo con los paisajes psicodélicos que podemos ver en este primer arco.

En definitiva: Esta denominada “Fase Uno” de Zenith es un inicio más que prometedor que deja con ganas de más al lector, así que tendremos que esperar a que ECC Ediciones publique su segundo tomo para comprobar por dónde nos va a salir nuestro escocés favorito.

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