Alan Moore
y J.H. Williams crearon Promethea allá por el año 1999 para America´s Best Comics,donde también participo puntualmente José Villarubia y que duraría hasta 2005,en un total de 32 números.

Este “Libro Uno”, editado por ECC, contiene los primeros 12 números de la serie que incluyen las portadas. Poco a poco Moore nos llevara (junto a Sophie) a la Inmateria, la Tierra Mágica y Vaporosa o la creación del Universo.

Ese lugar donde el resto de “Prometheas” (todas ellas con forma femenina) guiaran a Sophie sobre sus nuevos poderes.

De como la imaginación (aquí Moore homenajea a toda clase de artistas, escritores o dibujantes) es el instrumento que transformará a nuestra heroína en su forma divina, superheroica.

Clases de magia

Porque, no olvidemos, que esto comienza como una historia de superhéroes, para acabar (poco a poco) en una clase mágica sobre la magia. O sobre el origen de todo a través de la cartas del Tarot. En cuanto a personajes, a Sophie le acompañará su amiga Stacia.

Pero es en el resto de historia, la otra historia, la que transcurre mientras Sophie comprende su nueva situación, la que también resultará muy estimulante. Y son los distintos personajes/subtramas que “pululan” por la ciudad los que dotan a la historia de distintas capas de lectura.

Por un lado, los Héroes Científicos de Nueva York, un grupo de cinco héroes enfrascados en eternas disputas con el malvado Muñeco Asesino o El Gorila Llorica, una analogía, en forma de simio lastimero del ser humano, proyectado sobre ese Gran Hermano que es Textura, representado en forma de pantallas informativas instaladas en toda la ciudad.

Arte abrumador

A esto hay que añadir demonios, cuentos populares (Caperucita Roja) o un alcalde con cuarenta personalidades a una trama que, en el fondo versa sobre la imaginación, el arte de la creación (literaria o del Universo) y de la venganza.

En el apartado visual, Williams nos brinda un espectáculo a cada pagina. Formidable el aspecto de la ciudad o sus vehículos. Dobles páginas, marca de la casa, harán que tengamos que tomarnos nuestro tiempo para poder disfrutar de todo los detalles que imprime (los que hayas disfrutado de Sandman Obertura sabéis a lo que me refiero).

También encontraremos experimentos visuales (digitales) a cargo de José Villarubia en el capitulo siete o Charles Vess a los lápices, en el capitulo cuatro. Muy buena labor a las tintas y color de Gray y Cox. En definitiva, Promethea es una obra difícil (por su temática y desarrollo) que a mí me encantó. También creo que tienes que “casar” con lo que te propone desde un principio o difícilmente será disfrutable.

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