Hoy os traigo un cómic que vio la luz en 2008 pero que, desgraciadamente (y al igual que otras tantas buenas obras) está aún inédito en nuestro país. Por razones que se escapan a la compresión, Mesmo Delivery no ha sido editada aún en España. Y es una pena, ya que estamos ante un trabajo muy personal del grandísimo artista que es Rafael Grampá. El dibujante y entintador de origen brasileño es de sobra conocido por su peculiar estilo, dotado de originalidad y alejado de convencionalismos.

En ocasiones relacionado con el movimiento underground, sus magníficas portadas para editoriales como Marvel (All New X-Men), DC (Detective Comics) e incluso Vertigo y/o Valiant, han logrado que muchos lectores se acercasen a su trabajo para acabar rendidos al talento de este joven artista.

Aquí empieza el viaje

Claro que haber dibujado cosas importantes para Vertigo (como Hellblazer, por ejemplo) y estar nominado para finalmente ganar un Eisner, también ayuda. Precisamente, en la obra de Vertigo, formó equipo con Brian Azzarello, el cual se encarga de escribir el prólogo de esta genial novela gráfica que hoy nos ocupa; en la cual Grampá vuelve además a ocuparse de los guiones también, como ya hiciera en “Gunner Down: “Lao Family’s Fish Market” (de 2006) o “Strange Tales II # 1: “Dear Logan” (2010). ¿El resultado? Una pequeña joya para Dark Horse Comics llamada ‘Mesmo Delivery‘.

Estamos pues ante otro de sus trabajos como artista completo, en el que nos sumergirá en un viaje por carretera que, aunque se nos presenta como un simple trabajo rutinario de entrega de mercancía, acaba resultando peor que un mal viaje de ácido. Una pesadilla sangrienta que comienza cuando los protagonistas de esta historia, Un imitador de Elvis Presley y un corpulento ex -boxeador sonado llamado Rufo, aceptan un trabajo para Mesmo Delivery: transportar una carga misteriosa sin hacer pregunta alguna. En un momento del viaje, se desvían del camino y la entrega se complica.

Y aquí empiezan los problemas

La cosa es que para echar una simple meada y Rufo (cuyo look de camionero rudo con esa gorra tan característica de estos, está directamente inspirado en el cantante de la banda Hellacopters, según Grampá) al entrar en uno de esos tugurios de carretera de la “América profunda” se ve obligado (de un modo pueril pero creíble si hablamos de los personajes que pululan por estos antros) a pelear contra un tipo llamado Townies, el cual es jaleado por su grupito. Lo que viene a continuación y la intervención maravillosa, a nivel visual, de Sangrecco, no tiene desperdicio.

Los diálogos de Mesmo Delivery (con ese deje tan típicamente norteamericano en algunas conversaciones) son una pasada, ya que nos mantienen enganchados a la trama como suelen hacer ese tipo de series que con muy poco te atrapan, y de las que cuando empiezas a ver, inmediatamente sabes que vas a acabar rendido a sus pies, como pasa también con este trabajo de Grampá.

Me desorino, pero de miedo

El guion puede pecar de simplista, pero no por ello pierde fuerza y, además, es el vehículo perfecto para la narrativa magistral de Grampá. Pero es que este señor no sólo es bueno contando historias a través de sus dibujos… ¡Es que su arte es alucinante! Si no me creéis, simplemente observad las imágenes que acompañan a este texto y deleitaos. La imaginación desbordante, la obsesión por determinados detalles y la personalidad que destilan sus trazos, son sólo una pequeña muestra de lo que es capaz de ofrecer con su peculiar estilo. Por cierto, Grampá se ocupa también del color (completito que es el muchacho) aunque aquí cuenta con el inestimable apoyo de Marcus Penna.

Los extras del cómic (bonus features) están realmente bien, ya que el autor nos muestra diseños preliminares de personajes, explica cómo fueron concebidos y además nos deja bocetos, ilustraciones y portadas alternativas muy molonas; que teniendo en cuenta la calidad de Grampá como artista se agradecen muchísimo.

En resumidas cuentas, una pequeña joya editada en cartoné que debe estar en tu colección sí o sí. Esperemos que alguna editorial española se atreva a traerlo por estos lares de una vez, ya que es un cómic muy especial. Como bien indica el bueno de Azzarello al comienzo del cómic, estamos ante “un artista que, de algún modo, revoluciona el lenguaje del cómic en una obra absolutamente magnética“. Podrás estar de acuerdo o no con Brian pero una cosa es segura: cuanto más leo Mesmo Delivery, más me gusta.

Arte con mayúsculas

“Arte con mayúsculas…”

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