El pasado 11 de marzo se celebró el “día de la Historieta en España”. Hace algún tiempo se propuso que tal día fuese el elegido para dicha conmemoración y que por tanto se celebre cada año al llegar esta fecha. Además, es esta la efeméride de la edición del primer número de la revista TBO. La que alcanzó tal notoriedad que consiguió, a lo largo de los años, la designación por su nombre a cualquier historieta o cómic editado en España.

Es por ello la razón de este breve artículo, que busca un doble objetivo: Por un lado homenajear a la revista que dio nombre en estos 100 años a nuestra producción de comics nacional; y por otro, a toda la historia de los cien años de historieta nacional que abarca desde el lanzamiento de ese primer número, a través de unas pequeñas pinceladas sobre personajes y autores que han aparecido en las páginas españolas en este siglo contado desde 1917. Sin duda, no están todos los que son, pero si son todos los que están.

Cierto es que la revista T.B.O. no fue el primera en España, existían antes “antes “En Patufet”, “Dominguin” o “Charlot”. Pero si que ha sido una de las revistas más longevas en los kioskos españoles: desde 1917 a 1983 su presencia solo se vio interrumpida de 1938 a 1941.

Después tuvo una breve época en 1986 de 7 números, etapa finiquitada por la quiebra de Bruguera, y posteriormente con Ediciones B su época final, de 1988 a 1998. En sus páginas han nacido personajes clave del siglo XX español como “El Profesor Franz de Copenaghe” y sus “Grandes Inventos del T.B.O., creado por Nit en 1923; “Melitón Pérez” o “La Familia Ulises” creados por Benejam en 1936 y 1944 respectivamente; “Josechu el Vasco”creado por Joaquim Muntañola en 1963. Personajes que han dejado su poso en el imaginario colectivo. Más allá de la cabecera fundada por Buigas, Estivill y Viña hace un siglo, también hay personajes y autores que son exponente y reflejo de estos cien años. Intentaremos citar a los que más notoriedad obtuvieron en las diferentes épocas.

‘El Guerrero del Antifaz’, creado por Manuel Gago en 1943, fue la serie de tebeos más popular en los años ’40 en España, junto con “Roberto Alcázar y Pedrín”, llegando en la década de los ’50 a tiradas de 200.000 ejemplares. Ambientada en la España medieval de la reconquista, el Guerrero del Antifaz es Adolfo de Moncada, que nació cuando su madre, la condesa de Roca, era presa del rey musulmán Ali Kan, el cual crío a Adolfo cómo si fuera su hijo. Despues de haber combatido contra los cristianos, a los 20 años Adolfo descubre su origen y pasa a defender el cristianismo.

‘Capitán Trueno’, creado en 1956 por Víctor Mora y Miguel Ambrosio, “Ambrós”, llego a ser el tebeo más popular en las décadas de los ’50 y ’60 en España, con tiradas que llegaban a los 350.000 ejemplares. Acompañado de Goliat, Crispin y su amada Sigrid, el Capitán Trueno es un caballero español en los tiempos de la tercera cruzada, que vive numerosas aventuras por todo el mundo defendiendo a los oprimidos. Desde su castillo en Girona hasta la isla de Thule (homenaje velado a Prince valiant de Hal Foster) Trueno defendió la injusticia y combatió a los tiranos.

El éxito del “Capitán Trueno” animó a Bruguera en 1958 a repetir la fórmula con “El Jabato“. El creador literario de Trueno, Víctor Mora ideó esta serie junto a los dibujos de Francisco Darnis. Así al dúo formado por El Jabato y Taurus (el forzudo) se le sumo en la entrega 12 Fideo de Muleto (el personaje cómico), poeta griego que hacía rabiar a Taurus. Y así, en plena época de la dominación romana de Iberia, El Jabato y sus amigos se encargan de defender a los oprimidos.

Otro ejemplo de la fórmula “Trueno” nos lleva a 1970, a una nueva colaboración entre Víctor Mora y Miguel Ambrosio, dio origen “El Corsario de Hierro”, donde se recreaba el esquema de trío protagonista pero ambientado en el género de piratas. Así pues, el Corsario de Hierro, junto al forzudo escocés Mack Meck y el mago italiano Merlini combatirá, en pleno siglo XVII, a Lord Benburry mientras cultivará el amor de su sobrina Lady Roxana.

Pero hablar de Bruguera obliga a hablar de su maravillosa factoría de humor que alegró muchas lecturas infantiles de varios niños desde la postguerra. Carpanta (1947), el personaje que mejor sintetizó las carencias de la postguerra, o los traviesos Zipi y Zape (1948), ambos creaciones de Josep Escobar. Personajes con gran longevidad que llegaron hasta los que fueron niños en la década de los noventa de forma regular.

Otro autor digno de resaltar fue el gran Vázquez. Manuel Vázquez (1930-1995) fue el creador de, entre otros, “Anacleto”, “las hermanas Gilda” y “La familia cebolleta”, siendo el autor más importante de la factoría bruguera hasta la irrupción de Ibáñez con “Mortadelo y Filemón”. Bohemio e irreverente, Manuel Vázquez fue un tipo que vivió económicamente en el filo, del que siempre salió airoso a base de sablazos e ingenio.

El moroso de “13 rue del percebe” es un homenaje de Ibáñez a Vázquez. Vázquez hizo de su vida material para sus mejores historias, así se convirtió en uno más de sus personajes de viñetas: “El tío Vázquez”. Conforme quedó liberado de los cánones bruguera, el Vázquez de las historietas se acercaba más al Vázquez real, aumentando la leyenda de sí mismo: moroso, vividor, mujeriego, amante del bingo y enemigo del fisco… Su vida acabo llevándose al cine en la película “El gran Vázquez” en 2010, dirigida por Óscar Aibar.

Y qué decir de Francisco Ibañez! Aquel chaval que trabajaba de botones en el Banco Español de Crédito y era fan de Vázquez, que logró ser el autor de más éxito en España con creaciones que están en el consciente colectivo como “Mortadelo y Filemón”, “13 Rue del Percebe”, “El botones Sacarino” o “Pepe Gotera y Otilio”. Con cientos de cómics reeditados, Ibañez sigue produciendo a sus 81 años y sus sesiones de firmas en salones de cómics siguen siendo de las más frecuentadas por los aficionados.

No queremos acabar el artículo sin citar un ejemplo de la buena salud que gozó el tebeo español en los años ochenta con una de las mejores series surgidas en esa década: Torpedo 1936. Con guion de Enrique Sánchez Abuli y dibujos de Jordi Bernet (Alex Toth dibujó sus primeras historias, pero no cuajó con el estilo del personaje). Torpedo nos lleva al New York de la gran depresión, donde Luca Torelli “Torpedo”, cinico asesino a sueldo de “la cosa nostra”, se mueve como pez en el agua por el violento mundo del crimen organizado, a pesar de su ayudante Rascal.

Hasta aquí llegan las pinceladas en este pequeño homenaje a los “comics made in Spain”, a nuestra historieta. Hay muchos más autores dignos de reseñar sin duda pero esta muestra pretende dar una dimensión del calado socio cultural de estos personajes y autores en el conjunto de nuestra sociedad. Al fin y al cabo, todos los anteriormente citados, y muchos mas, forman parte ya de nuestro patrimonio cultural como sociedad.

Anuncios