Batman/Flash: La Chapa, algo más que el camino hacia Doomsday Clock

“Todos somos marionetas. Yo sólo soy una marioneta que puede ver las cuerdas.” (Doctor Manhattan)

Para el Batman Day del 2017 llega por fin al mercado español la saga “The Button”, aquí traducida como “La Chapa”, de la mano de ECC Ediciones. Una de las sagas que más expectación ha levantado entre los aficionados del multiverso DC, por la posibilidad que sugiere de introducir en la continuidad de la editorial a los icónicos personajes de la obra icónica que redefinió el género de superhéroes en los años ochenta: El Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons. “La Chapa” se editará en España en dos formatos: en grapa y en tomo de edición limitada con portada con chapa extraíble. El tomo tendrá dos versiones de edición, una con Flash y otra con Batman.

La saga, que comprende los números 21 y 22 de las series regulares de Batman y The Flash, fue de las más esperadas y deseadas en la pasada primavera en los Estados Unidos. Un éxito de expectación fruto, en parte del contenido, en parte del continente: los cuatro números se editaron con una variante de portada lenticular con venta restringida a los Estados Unidos que revolucionó la demanda y estimuló el mercado de coleccionista a nivel mundial. Tras todo el eco y ruido despertado con una acertada labor de marketing por parte de DC Comics, ahora toca analizar si lo que nos hemos encontrado satisface las expectativas generadas.

La primera entrega de la saga, Batman #21, con guion de Tom King y arte de Jason Fabok, ya quedó reseñada en la presente web. Centraremos, pues, el análisis en las tres grapas restantes de la saga, que corresponden a The Flash #21 y #22 y Batman #22. Joshua Williamson es el encargado de asumir el guion de estas tres entregas, con ayuda de Tom King en la cabecera del Caballero Oscuro, y Howard Porter asume el arte en los números del velocista escarlata, mientras que Jason Fabok se mantiene en Batman #22.

A nivel visual el relato es muy atractivo. Tanto el arte de Howard Porter como el de Jason Fabok cumplen en cada página con oficio y espectacularidad lo que demanda unos guiones como el de esta historia. El color, sobre todo en el caso de las entregas de Batman, con Brad Anderson, refuerza y potencia el resultado final. En cuanto al guion, sin avanzar en detalles esenciales de la trama, intentaremos responder la gran pregunta que envuelve a esta saga: ¿Ha cumplido las expectativas o ha sido el fiasco que muchos predecían? Pues realmente ni lo uno ni lo otro. Cierto es que la saga no concluye lo que muchos intuían que debería haber contado, pudiéndose interpretar como un gran prólogo a “Doomsday Clock” de Geoff Johns y Gary Frank , la nueva maxiserie de 12 números que empezará a publicar DC Comics en noviembre del 2017. ¿Es pues una sucesión de cuatro entregas de “cliffhangers efectistas” que nos emplazan para el siguiente evento trascendental? Hay algo de esto, pero la historia apunta a más frentes.

Tras el inicio frenético de Batman #22, la saga adquiere profundidad en las entregas restantes, dotando de suficientes elementos consistentes para la evolución de los personajes principales e introduciendo en la trama a personajes ya conocidos por el aficionado. Situaciones y diálogos que posiblemente pueden ser materia prima para futuras entregas de cada héroe en sus respectivas cabeceras. Tratándose de personajes tan longevos como los que pueblan estas cabeceras, eso ya es mucho. Es éste quizá el punto más fuerte de esta saga: El potencial como piedra de toque para algo más grande tanto en las series de Batman y Flash como en la futura “Doomsday Clock”. Partiendo de este prisma, se ha de juzgar a “La Chapa” (“The Button”) como una parte de un todo y no como una obra unitaria. El relato sigue apuntando maneras hacia algo grande y épico, pero su solidez vendrá condicionada por cómo queden desarrolladas y consolidadas las tramas argumentales iniciadas en estas cuatro grapas en las futuras entregas de las series regulares de Batman y Flash y del próximo evento. Y por el peso que adquieran algunos hechos aquí narrados en la psicología y personalidad de estos personajes. De ello dependerá el paso a la posteridad de esta saga. Parafraseando a August Strindberg, quien dijo que “hay venenos que ciegan y otros que abren los ojos”, esta historia puede abrir perspectivas para futuras aventuras y enfoques del Caballero Oscuro y del Velocista Escarlata. En cuanto al Dr. Manhattan y el resto de personajes de Watchmen, habrá que esperar a lo que preparan Geoff Johns y Gary Frank en Doomsday Clock.

La famosa “chapa”…

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