Frankenstein Alive, Alive!: El broche de oro a una carrera de leyenda

El 18 de marzo de 2017 el mundo de los cómics de terror quedó colapsado tras la triste noticia del fallecimiento del gran Bernie Wrightson. 45 años de carrera artística que finalizaban tras un tumor cerebral y dejaban un legado para la posteridad más que notable. Desde su primer trabajo en 1968 en House of Mystery #179 para DC Comics, la carrera de Wrightson se puede considerar una sucesión de hitos para convertirse en uno de los dibujantes que han cosechado altas cotas de admiración tanto por profesionales del sector como por los aficionados. Creador, junto con el también tristemente desaparecido Len Wein, de La Cosa del Pantano en 1971, su huella ya es eterna gracias a muchos de sus trabajos, considerados clásicos del cómic book más mainstream: “Amazing Spider-Man: Hooky” con guión de Susan Putney para Marvel Comics, o “Batman: The Cult” con guiones de Jim Starlin para DC, son obras imposibles de eludir para los fans de los cómics de Superhéroes. Su etapa en la editorial Warren Publishing durante la década de los setenta para cabeceras como “Creepy” y “Eerie” llevaron a los cómics de terror a altas cumbres creativas También, por otra parte, son célebres las incursiones del artista en el mundo del celuloide: suyo es el arte conceptual – y también la adaptación al cómic – de “Creepshow”, dirigida por George Romero y escrita por Stephen King. Otras películas como “Cazafantasmas”, “Spiderman” o “La Noche de Los Muertos Vivientes” también contaron con su arte, al igual que el músico Meat Loaf, que le encargó la portada de su disco “Dead Ringer” en 1981.

Cuarenta y cinco años de carrera que han dado para mucho y bueno y que es imposible resumir en unas breves palabras. Si bien las pinceladas anteriores pueden servir para que el lector neófito se haga una idea de la talla artística de Wrightson, no podemos obviar su obra más celebre: “Bernie Wrightson’s Frankenstein”. Considerada por el autor una de sus obras más personales, y aplaudida por unanimidad por crítica y público, la edición del relato de Mary Shelley con ilustraciones de Wrightson fue publicada en 1983 por Marvel Comics. Un proyecto que le llevó a Wrightson 7 años de trabajo con lápiz y tinta para unos dibujos que solo se inspiraron en la fuente original – las descripciones de Shelley – desechando todo el imaginario estético de las versiones del celuloide. Esta obra es considerada “de culto” tanto para los fans del dibujante como para los del genero gótico, sea cual sea el medio – literatura, cine o cómics – que prefieran.

Es por ello que cuando en el año 2012 Wrightson firmaba la primera entrega de “Frankenstein Alive, Alive!” junto a otro mago del terror – en este caso a los guiones – Steve Niles (“30 Days of Night”) fue todo un acontecimiento. El tándem Niles – Wrightson ya había dado muestras de excelentes cómics de terror como “Doc Macabre”, “Dead She said” o “The Ghoul”, esta última traducida en España como “El Espectro”. Publicada por IDW Publishing, la serie supuso que en el 2013 Wrightson ganara su primer premio de la National Cartoonists Society en la categoría de Comic Books.

En blanco y negro, con excepción del color aportado por el enorme José Villarubia en las portadas, las tres entregas publicadas entre 2013 y 2014, nos cuentan qué fue del moderno Prometeo creado por Victor Frankenstein, tras los hechos contados en la novela de Shelley. Niles teje un guion acorde a las dimensiones del relato gótico previo, con altas dosis de horror, tristeza y soledad, pero se reserva esos guiños de humor negro de los que es capaz, quizá para reforzar como contraste con los puntos más tenebrosos del relato. En el dibujo Wrightson lleva a la excelencia del noveno arte a su mayor creación gráfica – no hay que olvidar que este diseño del monstruo es obra suya – y nos ofrece páginas magistralmente trabajadas en las que se puede disfrutar tanto de un excelente ritmo narrativo como de un magistral dibujo para contemplar cuan piezas de exposición. Arte puro y bien contado.

Por desgracia, la enfermedad truncó el ritmo y la evolución de la serie con el fallecimiento de Wrightson en 2017, dejando la cuarta entrega inacabada, si bien el mismo Wrighston expresó su voluntad de finalizarla e incluso expresó su preferencia para designar al sustituto ideal: Kelley Jones. Una buena elección la de un artista que, a partir de la influencia primigenia del maestro Wrightson, desarrolló una personalidad gráfica propia y reconocible. Sirvan de muestra trabajos como “Deadman: Amor después de la Muerte” con guion de Mike Baron; o su trabajo con Batman, especialmente el destacable “Batman & Drácula: Lluvia Roja” con guion de Dough Moench.

De este modo, Jones se enfrentó al reto de finalizar la cuarta entrega, de la cual Wrightson había finalizado varias páginas y esbozado el resto. Jones, declarado admirador del maestro, fue fiel al legado recibido como se puede comprobar en la cuarta entrega editada en Estados Unidos el pasado marzo. Así pues, queda el arco argumental completo y los cuatro números presentan una coherencia visual. Una labor, la de Jones, difícil, que ha resuelto a base de un arte respetuoso para con el maestro Wrightson.

Para la posteridad tenemos, con la asistencia de Jones, un estupendo trabajo del tándem Wrightson – Niles, quizá el mejor de toda su producción conjunta – y un broche de oro a 45 años de arte de un maestro gráfico del terror. Junto con la edición del cuarto número en formato grapa, IDW lanzó “Frankenstein Alive, Alive! Trio”, una reedición en una sola grapa de los tres números anteriores para que estuvieran disponibles en el momento en que la conclusión del relato llegara a las tiendas. Sin duda una ocasión perfecta para hacerse con esta magnífica obra. Cabe decir para los rezagados que no será la última, ya que en otoño está prevista la edición americana en tapa dura del arco argumental completo. No es para menos. Estamos ante uno de los mejores trabajos de los últimos años de Wrightson. Una de esas obras que creemos siempre estará en las estanterías y que deseamos que más pronto que tarde llegue en una edición en castellano. “Frankenstein: Alive, Alive!” es una manera brillante de cerrar una carrera artística de leyenda.

Nota del autor: Sirva este humilde artículo para rendir un pequeño homenaje a Bernie Wrightson, cuyo arte conocí a través de las historias que dibujó para la primera época de la Cosa del Pantano, los relatos para Creepy y Eerie o la adaptación al cómic de Creepshow. Dibujos que asombraron al niño que fui y que me siguen maravillando.

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