Desolation Jones de Warren Ellis y J.H Williams III [Retrospectiva]

Acaba de despertar con un fuerte dolor de cabeza. La habitación tiene muy poca iluminación. Las pastillas se terminaron hace unos días y ya no tiene más. Parece que las pesadillas no terminan nunca, dormir es un sueño que parece que nunca se podrá realizar al completo. El sonido del teléfono incorpora a nuestro protagonista. La llamada es importante, aunque la falta de sueño hace que su humor al contestar no sea el más adecuado. Está en una ciudad nueva a la que todavía no se consigue adaptar, orientarse le resulta muy complicado y la persona que llama le tiene que llevar al lugar indicado. Al salir al exterior, se tapa con una manta para que no le abrase el sol en su blanquecina piel, la exposición prologada a la luz solar le produce bastantes molestias y prefiere ir cubierto. Al llegar a su cita lo atiende un supuesto mayordomo británico (aunque realmente es de Brooklyn) para que el coronel Nigh le cuente el tipo de misión que quiere que realice. Así comienza la historia del único agente del MI-6, ex alcohólico y adicto a las drogas, que sobrevivió al test Desolation.

Warren Ellis (Injection, Cementery Beach) reinterpreta la novela “El Sueño Eterno” del autor estadounidense Raymond Chandler. Desolation Jones es la versión alternativa de los grandes detectives de novela negra como Philip Marlowe o Sam Spade. Utiliza un futuro sórdido y criminal en el que Ellis se desenvuelve a la perfección. La referencia del Sueño Eterno como punto de partida nos lleva hasta la ciudad de Los Ángeles en Estados Unidos, como centro de operaciones de nuestro investigador hipocondríaco, foto fóbico y adicto, que, gracias a las habilidades, que escribe Ellis, de este agente lo sitúan por encima de cualquier hombre. Este escenario de un hombre que se enfrenta a un misterio irresoluble, que, al margen de su inevitable solución, le revela un submundo real y que está oculto por una fachada de perverso lujo. El guion de Desolation Jones está escrito con letras del género negro donde las palabras; crimen, drogas, sexo y corrupción son los pilares donde construye esta historia. A los lápices, J.H Williams III (“Promethea“) nos deslumbra con cada viñeta y consigue que casi todas las páginas sean únicas y que ninguna de ellas te deje indiferente. Este autor mediante su trazo consigue incluirnos en el tipo de visión del mundo que tiene nuestro Michael “Desolation” Jones y cómo ve el mismo después de sobrevivir a la tortura del maldito test. Para rematar el tebeo tenemos en el color al que considero como el mejor colorista del mercado en estos momentos, que es el maestro Jose Villarrubia (Punk Mambo, Britannia), aplicando una gama de colores que casan a la perfección con los lápices de Williams. Consigue que ciertas escenas del mundo de los sueños te parezcan lo más reales posibles. La edición de esta obra se hizo en el sello Wildstrom, ya por aquel entonces subsello de DC Comics, entre las fechas de 2004 a 2007, con seis números que incluían el primer volumen y posteriormente una continuación llevada por el mismo guionista, pero con dibujo de Danijel Zezelj que quedó inconcluso con sólo dos números.

La primera edición española vino de la mano de Norma Editorial, que nos trajo el primer volumen en un tomo de tapa blanda. Posteriormente la editorial ECC publicó una nueva edición con tapa dura que incluía además del primer volumen, esos dos números del segundo volumen.

Después de terminar de leer esta obra hay que reconocer el gran trabajo que realiza Ellis mezclando la ciencia ficción con el género negro. El arte de J.H Williams en esta obra hace ver la calidad y la diferencia de estilo que puede tener un autor en un mismo trabajo sin la necesidad de que ello te saque de la historia. Estamos ante una obra muy entretenida que se puede considerar de los relatos menores del guionista británico. Como diría Sherlock Holmes: ser detective no es nada fácil. Investigar los bajos fondos, a menudo al margen de la policía, resolver los casos más complejos y convertirse en el azote del crimen exige un grado alto de autosuficiencia, seguridad y arrogancia, todo ello mezclado con alcohol y drogas puede resultar una historia digna de leer.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .