Jodido Bastardo: La intensidad de saber contar en viñetas

Jodido Bastardo Texto 1

La vuelta a las raíces puede ser lo que no esperas. Situémonos en 1972. Max, un joven francés que acaba de enterrar a su madre, vuelve al Brasil de su lejana y tierna infancia. A una de esas zonas próximas al Amazonas donde todo se difumina, incluso la ley y el civismo. Max vuelve a aquel lugar donde pasó sus primeros días en busca de un padre al que no conoció ni sabe su nombre. Solo dispone de dos fotos en las que aparece de bebé junto a su madre, y un tercer retratado que no es el mismo en cada retrato. Así comienza “Jodido Bastardo. Isabel” (“Un Putain de Salopard. Tome 1 – Isabel”), el comienzo de la trilogía obra de Régis Loisel, Olivier Pont y François Lapierre que Nuevo Nueve ha hecho cruzar los pirineos en este fin de año.

Una saga en la que Max descubrirá un mundo hostil, donde la naturaleza puede ser inmisericorde. Y donde los habitantes de esta zona están tan lejos de lo cívico y educado como cualquier animal primario que puebla la selva. Así la ley del más fuerte planea sobre el terreno, en forma de violencia explícita y prostitución. Donde en muchos casos las apetencias primarias machistas se satisfacen por imposición armada. Donde la selva además encierra secretos y misterios… Como ese siniestro y misógino campamento forestal al que parece que su pasado le remite…

Jodido Bastardo Texto 3

Por suerte Max no estará solo: Una pareja de enfermeras francesas desembarca en el Amazonas con él. Al igual que una joven indígena, Baïa, que a pesar de ser muda conectará y ayudará a Max en su periplo. Un periplo que comienza de forma muy equilibrada gracias a los recursos que despliega con maestría y oficio Régis Loisel (“La Búsqueda del Pájaro del Tiempo”, “Peter Pan” o “El Gran Muerto”). No por nada Loisel ya obtuvo el Grand Prix du festival d’Angoulême en 2002. Y en el comienzo de esta trilogía vuelve a demostrar las razones de ser poseedor de ese galardón: una excelente presentación, caracterización y contexto de los personajes principales en las primeras paginas para sumergir al lector de forma natural en una historia que va creciendo página a página, donde el lector irá de la mano de los personajes para ir conociendo matices y secretos de ese paisaje que parece paradisiaco, pero esconde personas y lugares menos amables…

Así, como un excelente artesano, Loisel nos hace morder el anzuelo de esta historia. Y una vez que se ha ganado con oficio la atención del lector aprieta el acelerador de la intensidad dramática y aventurera de la trama, todo combinando la fiereza más descarnada de los seres humanos con la bondad que también radica en muchas personas que forman la misma especie. Un excelente contraste que da sus frutos en este gran elenco de personajes que nos esperan. Personajes que se quieren y se odian, por realista que es su caracterización, y que quedamos prendados viñeta a viñeta de lo que les ocurre… e intrigados con lo que va a ocurrir.

Jodido Bastardo Texto 2

Para que esa magia funcione, Olivier Pont saca la alquimia de sus lápices y tintas para dibujarnos personajes que se antojan tridimensionales, sin excesiva belleza o fealdad. Por ello se singularizan aun más, alejados de los extremos canónicos, y refuerzan las simpatías o antipatías del lector. Todo ello en páginas que fluyen a la par que el ritmo de la historia, excelentemente sincronizadas con el tono que precisa el relato en cada momento. Como en todos los trabajos en los que Loisel deja el apartado gráfico en manos de otro artista, boceta y dirige todas las páginas para llevar al máximo la historia que tiene ideada. En este caso se aprecia una perfecta sincronía entre Pont y Loisel, visto el resultado final. A ello súmese el excelente color que aporta la paleta de François Lapierre.

Quizá sea pronto para decir que estamos ante una obra que dejará huella. Fundamentalmente porque solo hemos degustado la primera parte de esta trilogía. Pero argumentos para postularse a candidata de serlo no faltan en las 88 páginas que componen “Jodido Bastardo. Isabel”. Editado originalmente en francés por Rue des Sèvres, Nuevo Nueve nos lo brinda en una excelente edición en formato cartoné con traducción de Lorenzo F. Díaz Buendía. Tras la lectura de la última página de “Isabel”, solo podemos decir que deseamos la continuación en breve, porque la sensación de estar ante algo grande es la que deja en el ambiente este cómic. Esa es la intensidad que deja el saber contar gráficamente, el saber narrar en viñetas. Esa es la huella que están dejando Loisel, Pont y Lapierre en estas páginas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.